Inicio Reprogramación para Adelgazar ¿Cómo Eliminar tus Antojos?

¿Cómo Eliminar tus Antojos?

465
1

¡Hay Antojos que matan!

Hace unos diez años, una famosa actriz me pidió que la ayudara a controlar su adicción al chocolate.

Comía unas ocho barritas al día, y aunque no tenía ni un gramo de sobrepeso, le preocupaba que estuviera afectándole a la salud.

Cuando hablamos más a fondo, resultó evidente que usaba el chocolate para controlar su estrés. Y no es la única persona que lo hace.

Es bastante habitual usar algo externo para cambiar nuestras sensaciones, ya sean de estrés, de ansiedad o, simplemente, de aburrimiento.

La bebida, las drogas, el sexo, el alcohol, la televisión o el trabajo son medios que las personas utilizamos para cambiar cómo nos sentimos. Y el favorito en todo el mundo —y con diferencia— es el azúcar. 

La persona de la que hablo controlaba de ese modo su estrés, pero sentía que no era capaz de conformarse con un único bocado de chocolate y devoraba la barrita entera.

Es decir, el chocolate estaba al mando, no ella. 

Le mostré una manera más segura de lidiar con el estrés y, mediante el uso de la técnica de la que hablaré a continuación, pudo cambiar radicalmente su relación con el chocolate.

Tan solo le llevó unos minutos. Y a partir de entonces comenzó a sentirse libre para mirar la barrita y comer un bocado e incluso ninguno.

Sin embargo, yo he visto cómo algunas personas han cambiado una costumbre muy arraigada en tan solo veintiún segundos.

En un pequeño instante podemos reorientar nuestras sensaciones y tomar decisiones que transformarán nuestra vida. 

Mis técnicas implican la generación de visualizaciones y de sensaciones emocionales intensas para asociarlas posteriormente a nuevos modos de pensar y de comportarse.

La clave está en el condicionamiento y en el poder de la imaginación.

Hace cien años, el psicólogo Iván Pávlov descubrió el poder del condicionamiento induciendo la salivación en unos perros mediante algo tan simple como el zumbido de un timbre. Se trataba de un reflejo que él había creado en ellos haciendo sonar un timbre cada vez que se disponía a darles de comer.

Los perros empezaron a asociar aquel sonido con la llegada de la comida y, a partir de ese momento, comenzaban a salivar en cuanto lo escuchaban.

Es decir, Pávlov condicionó a sus perros para que reaccionaran al timbrazo.

 

Las personas podemos usar el mismo sistema para crear una reacción condicionada que cambie la respuesta a una comida o a una bebida azucarada. 

Asimismo utilizamos el poder de la imaginación porque es más poderosa que la voluntad.

Por ejemplo, nadie puede acelerar su ritmo cardiaco solo con desearlo, pero si te imaginas que te encuentras en un lugar peligroso o ante una situación aterradora (un callejón oscuro y el sonido de unos pasos a tu espalda), tu corazón seguro que se acelerará. 

Así pues, usamos esas dos técnicas psicológicas para programar el cerebro con el propósito de vincular una compulsión a una repulsión.

La segunda anula a la primera, con lo que la próxima vez que veas esa bebida o esa comida podrás tomarla o dejarla a voluntad. 

Ahora quiero que pienses en una comida o en una bebida azucarada que se te antoje con frecuencia.

Haremos que tu cerebro reproduzca la sensación de compulsión por esa comida o esa bebida y la fusionaremos con la reacción física que te produce una comida que te da asco.

Cuando la comida compulsiva desencadena repulsión, la segunda sensación anula a la primera, y a partir de ahí serás libre de elegir si quieres comer/beber o no.

Debo advertirte que esta técnica te resultará incómoda durante unos instantes, ya que deberás crear una sensación muy intensa de repugnancia para anular la compulsión.

Pero no te preocupes, te aseguro que vale la pena.


Y si te gustó el contenido, no olvides dar tu ′′ Like ′′ y también compartir este material con tus amigos
Abrazo y excelente día!
Carlos!

1 COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí